PERSONALIDAD:
Extremadamente valiente. Inteligente y a veces obstinado. Tenaz, impulsivo y ágil. Es muy fiel a su familia y tan bueno con los niños que en Inglaterra el Staffordshire Bullterrier se conoce como "El perro niñera".
Gracias a un límite de tolerancia al dolor muy alto, el Staffordshire Bull Terrier soporta mejor los tratos bruscos involuntarios de los niños que muchas otras razas. El Staffordshire Bull Terrier necesita relacionarse mucho con los humanos para sentirse bien. Necesitan estar con su gente. No deje a los perros de esta raza a solas durante mucho tiempo ni espere que hagan ejercicio por sí solos. Prefieren hacer ejercicio mientras se relacionan con las personas. STAFFBULL es una raza indicada para toda la familia y realmente son indicadas para criaturas y también departamentos
Interpretación y desarrollo del estándar del Staffordshire Bull Terrier realizado por Jesús Brey Cobos, juezespecialista de la raza. Ilustrado con dibujos de José Gómez Ojados.
Cabeza y cráneo:
La primera sensación que debe manifestar la cabeza es de fuerza. El gesto ha de ser serio, sin indicar el estado de ánimo. Pero arreciándose el él la nobleza. La mirada debe ser frontal. El Cráneo ancho, breve y con el stop muy marcado mirándolo de perfil. Los maseteros deben de estar muy desarrollados, apreciándose a simple vista, aunque esta cualidad no se manifiesta hasta que son adultos.
El desarrollo máximo de la cabeza se alcanza a los tres años. La mandíbula superior debe ser recta desde el stop hasta la trufa, que debe de ser siempre negra. La mandíbula inferior es de gran importancia y en muchos casos define la calidad de la cabeza. Debe de iniciarse ancha en la inserción con el cuello y estrecharse progresivamente al llegar al hocico. Es muy necesario que la mandíbula inferior manifieste fuerza; es decir, que mirándola de perfil se apreciará una ligera curvatura que manifiesta un buen desarrollo de las masas musculares del cuello hacia la mandíbula. Si los maseteros están desarrollados correctamente bajarán por debajo de la línea de la mandíbula . El hocico debe ser relativamente corto respecto a la longitud total de la cabeza (2/5). El hocico se muestra relleno y sustancioso, pero formando un aparte diferenciada de la cabeza. Desde el stop se crea una línea o surco en el cráneo muy evidente, que lo divide en dos fe forma clara. Se penalizará morros ligeros y débiles, así como los que sean excesivamente anchos y cortos, que darán malas oclusiones en la mordida y creará una impresión defectuosa respecto al conjunto de la cabeza. Los labios deben de ser limpios y jamás debe el cuello dar la impresión de tener papada. Los machos deben de dar la sensación de más fuerza en la cabeza que las hembras. Asimismo tendrán un desarrollo superior de la cara anterior. Según los grandes expertos de la raza, las hembras con cabeza de macho o viceversa son muy indeseables. Un juez debe de advertir el sexo por una simple observación frontal. En el ring esta posición frontal es la primera que debe mostrarse al juez.
(ILUSTRACIÓN: Tipos de Terrier)

Ojos: De tamaño mediano, redondos y orientados para mirar al frente. Deben estar bien separados. Es muy importante que el color de loa ojos sea lo más oscuro posible. Aunque se guarde relación con la capa del perro. Este aspecto debe de valorarse adecuadamente, pues puede además de indicar poca o mala pigmentación, una impresión diferente de la mirada del perro, que debe ser plena.
Orejas: Su colocación correcta es el vértice superior externo del cráneo. Las que nacen “ en cima de los ojos “ o muy laterales son muy indeseables, ya que quitan toda expresión típica al perro. La forma correcta es en rosa o semierguidas. Las caídas en su totalidad o las totalmente levantadas son defectos poco recomendables. Deben de ser de tamaño medio y guardar relación con la estructura de la cabeza y su volumen. La oreja defectuosa da al Stafford una expresión poco elegante. Es frecuente que en diferentes situaciones el perro eche las orejas para atrás, aspecto que no debe considerarse.
Boca: La importancia de la boca es extraordinaria y debería ser una de las partes que el juez mirara con más detenimiento. Un perro que sea prognata o enognata no debe de ser usado para la cría; en una exposición deberá ser valorado en la mas baja calificación, aunque en otros apartados sea correcto. Los colmillos limados o rotos que no enmascaren nada no deben de valorarse negativamente, pues el perro jugando tiene propensión a estos accidentes. Las ligeras irregularidades de los incisivos no deben de penalizarse severamente, siempre que no impidan la oclusión correcta y se aprecie que el problema no es de mandíbula. Los labios. Limpios y bien pigmentados. La trufa siempre negra.
Cuello: Músculo y relativamente corto. Se ensancha paulatinamente de la cabeza a los hombros. No debe de ser en exceso corto, pues limitaría el giro de la cabeza y daría al perro la impresión de ser cargado de cabeza. Al contrario, un cuello demasiado largo daría un a impresión extraña y de debilidad. Debe de acoplarse al cuello y hombros con sensación de continuidad y sin brusquedades.
Cuartos delanteros: Las patas delanteras han de ser rectas y manifestar buen hueso. Bien separadas, pero sin dar impresión de pecho de Bulldog. Desde los carpos, las manos deben de apuntar ligeramente hacia fuera. Este aspecto es digno de reseñar por la idealización en casi todas las razas, de lo contrario y en algunos casos considerarse como defecto una característica de la raza. La unión entre cuartos delanteros y hombros no deben de dar la impresión de debilidad, aunque se debe evitar los hombros muy abultados y que se separen del conjunto. También se debe evitar los hombros planos que indiquen una estructura débil o del tipo Fox. El pecho debe indicar una buena capacidad toràxica y bajar ligeramente debajo de los codos en su punto más bajo.
Cuartos traseros: Deben de ser musculosos ( no musculados, con abultadas y exageradas masas), paralelos y bien asentados. Con sensación de respuesta inmediata y capacidad de empuje. Nunca debe de dar sensación de debilidad. Angulaciones moderadas, que no sean forzadas. No deben de dar aspecto de “ sillas de montar “ al tener una curvatura y separación excesiva de las patas traseras, ya que dará un movimiento de bamboleo y de andar sólo por delante.
Manos: Almohadillas bien desarrolladas, dedos juntos y uñas apuntando directamente al suelo. Las manos delanteras son algo mayores que las traseras. Cuando están atentos o en tensión parece que posaran de puntillas.
Rabo: De longitud mediana, no tiende a bajar por debajo del jarrete y guarda relación con la altura del perro. De salida gruesa, se va afinando hacia la punta. Se le corta el pelo en las exposiciones para que tenga o manifieste esta característica. Se asemeja a los mangos de las antiguas bombas de agua. No debe de enroscarse nunca. Puede llevarse en alto cuando el perro es muy activo y cuando el perro no está excitado lo lleva caído o bajo, con una ligera curvatura en último tercio del mismo.
Cuerpo: En los machos su longitud debe de ser semejante a la altura, siendo las hembras algo más largas. Se diferencia claramente el cuerpo de un macho y el de una hembra. Las costillas deben ser anchas y bien desarrolladas. La línea dorsal debe ser firme, nivelada y armoniosa. Ligeramente más alta atrás que en la cruz. El lomo debe ser enjuto y diferenciar claramente la parte delantera y trasera del perro, sirviendo de unión o puente entre ambas. La impresión deberá denotar actividad y agilidad, manteniendo el máximo de potencia en el mínimo espacio. El pelo debe ser corto y liso.
Altura y peso: Altura. 35,6 a 40,6 cm. “ 14 a 16 pulgadas “ Peso. Machos 12,7 a 17,3kg. ” 28 a 38lbs “, Hembras 11,5 a 16,6 kg . “24 a 34 lbs” En este punto del peso, que era muy tenido en cuenta cuando se realizaron los primeros stándars la cría actual ha producidos perros algo por encima de este baremo en pesos, pero manteniendo la altura. Lo que es indudable es que sea un perro proporcionado y armonizado en su relación peso/tamaño que se aproxime o cumpla lo más posible este punto del estándar. Evidentemente se va al tope del límite más que a los mínimos. ( La alimentación y otros aspectos han propiciado esta polémico punto.
Color: Es absolutamente indeseable el color negro con rojo, sí como el color hígado.
Movimiento: No se puede comparar con otro terrier por la diferencia entre sus cuartos delanteros y traseros. Debe de ser ágil, libre y de fuerza. Sus cuartos traseros al moverse no deben de dar impresión de “irse sueltos “ hacia los lados, como si bambolearan. Los delanteros tienen que moverse paralelos, con fuerza y economía de esfuerzo. No deben de cruzarse las patas. No debe de dar muestras de flojera en los hombros ni caderas.
Faltas
Bocas prognatas o enognatas: Jamás deberían de cruzarse. No aptos para reproducción ni para ningún tipo de exposición. El juez no debería darle ninguna oportunidad de premios.
Trufas y labios despigmentados, ausencia de uno o dos testículos, color black and tan (negro y fuego) o color hígado, ojos muy claros. Falta de carácter: estos defectos deberían impedir al perro conseguir una calificación de excelente y deberían ser muy tendido en cuenta por el propietario o criador, eliminándolos de la cría.
Defectos con valoración global: Mordida en tenaza debería de se vigilada muy de cerca. Trufas despigmentadas. No se debe dar la calificación de excelente a un perro que posea este defecto. Orejas caídas o rectas deberán de valorarse dependiendo de la importancia y manifestación de la falta. Es más grave el rabo que se enrosca que el rabo largo. Tampoco en el caso del rabo enroscado debería darse una calificación de excelente.

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